Las pymes son clave en la producción y venta de este plato típico navideño
Más allá de la época navideña que casi triplica el consumo del lechón a nivel local, la producción y venta del producto en la isla se mantiene durante todo el año, a través de pequeños y medianos comerciantes que se dedican a suplir el mercado.
Uno de los productores más relevantes es la Cooperativa de Porcicultores de Puerto Rico, integrada por 73 socios, en su mayoría de operaciones pequeñas que, en conjunto generan un promedio de 2 millones de libras anuales.
Con esto abastecen 22 lechoneras de unas 54 que quedan en el archipiélago pues, antes del huracán María la cifra era de 72.
Sin embargo, el azote del ciclón, seguido por una falta en el relevo generacional, disminuyeron la cantidad de establecimientos dedicados a la venta de este manjar borincano.
Así lo afirma Ángel Rodríguez, presidente de la Cooperativa de Porcicultores de Puerto Rico, al asegurar que la isla “tiene la capacidad productiva necesaria para suplir lechón todo el año”.
No obstante, hay elementos que limitan la producción del cerdo local, que se contrarrestaría con un apoyo mayor al consumo del producto que se cosecha en el país.
“En la cooperativa, en este momento, solamente trabaja cerdo entero para el mercado de lechoneras. Nosotros tenemos la capacidad productiva para suplir. Pero dentro del mercado de lechoneras, lamentablemente, puedo decirte que aproximadamente el 95% del cerdo es americano y el 5% es del país”, señaló.
“Ahora mismo, de las lechoneras, casi la mitad compran cerdo importado porque le cuesta más barato el cerdo americano, aproximadamente entre $1.90 a $2.00 la libra. En Navidad sube a $2.20 y, sin embargo, el cerdo del país, por los costos de producción, el más barato es a $2.50 la libra que se le vende a la lechonera”, lamentó.
En tanto, explicó que, “antes de (huracán) María había algunas 72 lechoneras. Después de María contabilizamos 54 y (ahora) deben quedar poco menos de 50”.
“De esas 54 lechoneras, la cooperativa suple a 22 lechoneras que son las que tienen el sello de lechoneras certificadas. Normalmente, estamos vendiendo alrededor de 150 a 200 (lechones) semanales fuera de la época de Navidad. Cuando llega la época de Navidad, las notas (órdenes) son de 400 a 500 cerdos por semana, o sea que, se triplica”, reveló.
Igualmente, reconoció que “el problema con las lechoneras es que no hay relevo generacional y estamos perdiendo lechoneras, siendo uno de los lugares de comida que más dinero deja”.
Navidad todo el año
Para Luis Prieto, propietario de la Lechonera Los Amigos, ubicada en la salida de Guavate, entre Cayey y Cidra, “en Puerto Rico es Navidad todo el año”.
“Aquí, gracias a Dios, estamos vendiendo nuestra comida típica, en este caso el lechón que es el personaje principal, pero nosotros lo que hacemos es, para poder capturar otro cliente, siempre tenemos unas ofertas de tres platos adicionales, además del pavo, lechón y pollo”, sostuvo.
Asimismo, mencionó que, “en meses flojos, como abril y septiembre”, su lechonera puede vender algunos 200 cerdos, en una operación que genera 39 empleos.
“Cuando empieza (la temporada de) Madres (en mayo) esto aumenta y, a finales de agosto vuelve a disminuir. A finales de octubre y principios de noviembre ya la gente huele a Navidad y vuelve a aumentar el negocio hasta febrero”, subrayó.
“Para la temporada navideña hay un aumento aproximado de 150%. Acuérdate que, nuestra Navidad no se circunscribe a 24 o 25 (de diciembre), sino que, para la segunda semana de noviembre, yo empiezo contando la Navidad hasta básicamente finales de enero a principios de febrero”, agregó.
Para cumplir con la demanda de la época navideña, este empresario aseguró que se prepara con la compra de unos 500 cerdos; en este caso importados de Estados Unidos y Canadá que llegan por medio de suplidores.
“Lamentablemente, quisiéramos auspiciar el producto local, pero los porcinocultores no dan abasto para todas las lechoneras que hay en Puerto Rico. Si nosotros nos dedicamos a, simplemente, comprar los lechones del país, realmente en tiempos como Navidad, no vamos a tener suficientes cerdos”, confesó.
Entretanto, aseguró que el precio del producto importado aumentó casi en un 70% durante el último año; “un 35% en octubre y un 35% en navidades, sin razón ninguna”.
Según Prieto, la inversión por cada lechón puede estar cerca de $400 “y para comprar 500 cerdos, es mucho dinero”.
Eso, dijo, disminuye la ganancia que “antes era de 50 o 40% y ahora es un 30 o 20%, pero (el negocio) sigue valiendo la pena”.
Retos
Destacó que, entre los desafíos que enfrenta la industria, se encuentran: “mantener la empleomanía y mantener el negocio a flote, independientemente los costos energéticos que hay en la isla”.
“Me dicen que ponga placas solares, pero eso me costaría entre $300 a $400 mil para cubrir una necesidad, versus $10 mil al mes que estoy pagando en luz. De gas, antes pagaba $170 por galón y ahora pago $377; se triplicó. De $570 que pagaba de gas, ahora pago $1,900 semanalmente”, confesó.
“No hay ningún tipo de ayuda del gobierno que nos dé un alivio contributivo. No estoy hablando de que me den dinero para pagar placas solares, ni para pagar la luz. Si pagaste $180 mil de luz al año, tienes la posibilidad de incluirlos en tus gastos, además de tener un alivio contributivo de un 10% porque estoy generando empleos en Puerto Rico”, insistió.
Capital del lechón
Con unas 20 lechoneras, Cayey se considera “la capital del lechón”, en donde hay establecimientos que llevan décadas, entre estos, Lechonera El Cuñao, fundada en 1940.
El alcalde Rolando Ortiz detalló que la actividad económica derivada de estos negocios, “representa turismo todos los días del año”.
“El movimiento de las lechoneras genera una actividad económica interesante porque se crean empleos, muchos de estos son empleos familiares, pero de esos empleos dependen otras empresas. Hay una dinámica interesantísima de participación económica”, manifestó.
“Uno de los retos que enfrentan estos negocios es conseguir empleados. El gobierno central debe mirar a esa empresa con un sentido de protección y proveerles ciertos incentivos, en términos de mantener los empleados”, agregó.
Sólida la venta de perniles
De otra parte, la producción de cerdos en el país no se limita a la venta en lechoneras, como es el caso de La Ceba que distribuye su producto a cadenas de supermercados, restaurantes y hoteles.
Esta granja ubicada en el barrio Magueyes de Corozal, cuenta con un promedio de 200 paridoras que, anualmente representa una cosecha de 3,600 animales.
La empresa registrada en 2004 también tiene una planta de proceso en el barrio Palmas de Cataño a donde “picamos las carnes, se empacan y se distribuyen”.
De acuerdo con los propietarios de La Ceba, Horacio Calero Maldonado y Néstor Maldonado Borges, “en nuestro caso, es una producción comercial que se trabaja en ciclos”.
“Eso nos permite tener una cantidad de cerdos para sacrificio semanal, constante, que se puede programar un promedio de, entre 75 a 80 cerdos semanales. Eso nos permite tener una consistencia con nuestros clientes que se puede proveer carne de cerdo, no solamente en la época festiva de Navidad, sino durante todo el año”, expuso Maldonado Borges.
Mientras que, Calero Maldonado, resaltó que, “las ventas de cerdo siempre se mantienen, proporcionalmente igual, todo el año, pero para la semana antes de Acción de Gracias se ve un aumento”.
Sobre esto, mencionó que, “para las semanas pico, que vienen siendo la semana antes de Navidad, durante la Navidad y la despedida de año, aumentan las ventas de cortes en supermercados”.
“Esas semanas, las ventas (de cerdo) en supermercados aumentan en un 40% adicional de lo que vendemos durante el año, donde el cliente compra el pernil (delantero o trasero) y lo puede asar (en su hogar o actividad)”, apuntó.
La expectativa, a nivel de negocio, es hacer productos de valor añadido.
“Lo que estamos buscando con la planta de proceso es poder coger los cerdos que producimos, más allá de venderle a la tienda uno o dos cerdos como cortes primarios, es darle un valor añadido. Contamos en la planta con la maquinaria que necesitábamos para hacer eso y es parte del plan del 2026”, sostuvo.
As originally reported by: El Nuevo Día
