Piketú enfrasca el ‘flow’ y la esencia boricua

El producto elaborado con ingredientes naturales, sin conservantes artificiales, enaltece la receta del tradicional pique puertorriqueño

 

Tomar la salsa picante tradicional puertorriqueña y llevarla a la mesa local y de la diáspora, transformada en un producto gourmet, artesanal y de alta calidad, es la visión con que Mizael Sánchez creó a Piketú. Un condimento elaborado con ingredientes naturales y sin conservantes artificiales para resaltar el sabor de las comidas.

“Piketú es más que un condimento. Es una celebración de nuestra cultura y queríamos que nuestra marca encarnara ese mismo estilo y actitud”, manifestó Sánchez, presidente y fundador de la marca que surge en 2020, ante su deseo de reinvención tras dedicar más de dos décadas de trabajo a la empresa privada.

“Siempre dije que cuando tuviera 50 años debía construir algo con lo que pudiera dejar un legado. No solo por el dinero, sino por tener la libertad financiera y de tiempo para disfrutar en familia. En el proceso, mi esposa Yanelle Pérez y yo hicimos varios ‘trial and error’ que no nos funcionaron. Tras un periodo de frustración, ella me pidió hacer una salsa picante y le sugerí que lo intentara ella. En octubre de 2019, se dio una oportunidad de negocio relacionada con el cultivo de árboles de limón y de guanábana que teníamos. Entonces, ella trae nuevamente el tema de la salsa picante. En ese momento, las frustraciones se habían desvanecido y decidí intentarlo”, narró Sánchez a EL VOCERO, sobre el periodo en que comenzó a dar riendas a la idea de emprendimiento.

Recordó que en el mismo instante también surgió el nombre del proyecto empresarial, que combina las palabras pique y piquete. Ambas con mucha relevancia y presencia en la cultura y jerga boricua. “Pique”, por un lado, refiere a la naturaleza de la experiencia que tendrá el consumidor a través de la mezcla de sabores. Mientras que “piquete” es un término comúnmente usado para describir a una persona que proyecta confianza, estilo, ‘flow’ y elegancia, características que, según el emprendedor, reflejan la esencia de su marca.

Más allá de una idea, un legado familiar

La inspiración tras Piketú llega también como parte de las memorias de crianza y herencia familiar de Sánchez.

Proveniente de una familia grande, el empresario rememora la hora de la cena con una mesa llena de comida deliciosa para conectar después de un largo día. Y, donde la pregunta: ¿quién quiere salsa picante? de los labios de su padre, Ángel Ramón Sánchez, nunca podía faltar. Y es que su progenitor siempre ha sido un fanático del pique. Tanto, que acostumbra a guardar estas preservas en una bodega en su casa.

“Mi papá me inspiró a hacerlo de la manera tradicional. Recuerdo cuando nos llevaba de camino a Barranquitas a visitar a nuestros familiares, parábamos en los negocios y veíamos los envases de cristal como canecas de ron con pique. Eso fue una de las cosas que me sirvieron de inspiración: mi papá, la familia y los viajes a la montaña, dijo el emprendedor.

Un aspecto que distingue a Piketú es su elaboración en fermentación láctica, que consiste en un proceso natural para la preservación de alimentos.

“Decidimos hacerlo con este tipo de fermentación porque es alto en probióticos, que son bacterias buenas para el sistema gastrointestinal y favorece la digestión. Esto hace que les caiga bien a las personas. No provoca acidez o reflujo, tiene buen aroma y no cambia el sabor a la comida”, resaltó sobre las bondades de la salsa.

Sabor con elegancia y autenticidad

Piketú se elabora en una pequeña fábrica en el pueblo de Bayamón. Tanto la preparación del producto, el embotellado como el etiquetado es trabajado artesanalmente por un grupo reducido de empleados, bajo el liderazgo de Mizael y su hermana María del Carmen Sánchez.

Se produce con dedicación para que, al abrir una botella, los aromas de recao, ajo y ají picante habanero, característicos de la culinaria puertorriqueña, evoquen la vida en el campo o la cocina de casa de la abuela o de aquellos familiares y consumidores del pique nuestro. Todo lo cual se hace presente en la fórmula original.

Adicional a la propuesta primitiva, que invita a acompañar un almuerzo criollo como arroz blanco con habichuela y bisté con un toque picante medio, Piketú cuenta con otras dos fórmulas en niveles de picante ligero y extra picante, tomando en cuenta los paladares más exigentes. Por ejemplo, Roasted Garlic Buffalo, como bien sugiere el nombre, está elaborada a base de ajo rostizado con pimiento morrón. Además, integra vinagre de sidra de manzana orgánico, aceite de oliva saborizado, sal rosa del Himalaya, pimentón, recao y orégano. Este producto, fermentado por ocho días, es el menos picante entre las tres variedades. Su aromática receta le convierte en una salsa ideal para preparar alitas fritas, cortes de carne roja, costillas, hamburguesas y hasta para el desayuno.

Mientras que el Borikua Reaper, ostenta la receta más picante. Elaborada con la variedad de ají picante o chile Carolina Reaper, considerado uno de los más potentes y picantes de la escala Scoville (SHU), con entre 1.6 y 2 millones de unidades de picor.

“Somos los únicos en Puerto Rico que utilizamos Carolina Reaper. Tenemos un socio de negocio en el pueblo de Las Marías que lo cultiva y también nos produce los habaneros. Por eso le pusimos Borikua Reaper porque tiene la esencia puertorriqueña con la intensidad de un ají picante de la nación americana. Se recomienda iniciar con tres gotitas para acostumbrar al paladar”, enfatizó.

La producción de Piketú inició con 48 botellas en 2020. Actualmente, asciende a 4,000 botellas al mes, distribuidas en más de 150 puntos de venta en la Isla con la distinción del sello Hecho en Puerto Rico. “Llevamos tres años rompiendo nuestros récords de venta. Nuestro pique se ha convertido en una bola de nieve. Estamos 43% sobre las ventas del año pasado. Ahora estamos impactando el área este de los Estados Unidos”, acotó.

La marca ya cuenta con presencia en estados como Florida, Nueva York, Connecticut y Maryland. Asimismo, está trabajando productos de mercadeo cruzado con la empresa puertorriqueña Viande Foods. Sánchez augura que seguirá en constante expansión.

“Continuaremos escuchando a nuestros clientes y buscando alternativas para ofrecer variedad”, concluyó.